Desde que en el año 2.006 se publicara el famoso libro y el documental de El Secreto, mucho se ha hablado al respecto sobre si realmente funciona o no. La verdad hay opiniones de todos los gustos, gente a la que le ha funcionado y ha experimentado verdaderos "milagros" en su vida y personas a quienes no le ha funcionado e incluso afirman que más que mejorar su vida empeoró.
Yo leí este libro por primera vez en el año 2011 y noté que si la Ley de atracción, es como dice el libro una Ley Universal, ¿como es que a unas personas les funcionaba y a otras no?
El libro me pareció que estaba incompleto pues no especificaba muy bien como funciona realmente esta Ley e indagando por ahí en otros libros y en seminarios aprendí que, la Ley de atracción funciona siempre y a todas horas,
pero, que lo que realmente atrae hacia ti esto o lo otro, no es el pensamiento
en sí mismo sino la emoción que a ti, personalmente te genera ese pensamiento y,
esa emoción generada a través de ese pensamiento, a su vez, genera un
sentimiento y este sentimiento es el que genera una vibración y esta vibración es la que le envía la orden
al Universo.
Las
afirmaciones y decretos pueden ser muy poderosas siempre y cuando estén
alineadas con tus sentimientos, pues son tus sentimientos los que emiten la
vibración energética al Universo.
El
lenguaje del Universo es la intención y la intención se compone de tus
pensamientos en coherencia de lo que estás sintiendo y con lo que estás
haciendo.
Así pues
si tu estás pensando en que quieres un mejor empleo pero siempre te estas
quejando de tu actual empleo la emoción que predomina en ti, es de malestar y,
ese malestar, por
supuesto, no está en coherencia con tu deseo de encontrar un mejor trabajo y,
de ese modo todas las afirmaciones que hagas acerca de que quieres un mejor
trabajo y que mereces un mejor trabajo, pierden todo su poder y por eso es que
sigues atrayendo hacia ti más de aquello que no quieres.
Por otro
lado, las palabras son un símbolo al que entregamos poder, es decir la palabra,
al igual que la emoción, es vibración y el mundo, es vibratorio.
Lo que
te cuentas, aún en el silencio de la mente, cuenta y crea resultados en la
forma siempre.
¡Muy bien!, pero, ¿que me dices de aquellas cosas desagradables que aparecen en mi vida que a mí no se me pasaron ni por la imaginación?
¡Muy buena pregunta!, si señor, aunque a esta cuestión y a otras más que mis queridos lectores quieran hacer, les responderé en mi siguiente post.
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS Y BENDICIONES

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